miércoles, mayo 07, 2008

Tecnofobia


La tecnofobia es el revés de la tecnofilia. En las primeras revoluciones industriales, cuando el hombre empezó a emanciparse de la naturaleza, muerto Dios, parecía que se podía por fin coger las riendas, sin más miedo, dirigiendo la historia hasta un final deseado. La tecnología también podía liberarnos de la crueldad de la naturaleza, vencer enfermedades, habitar todos los rincones climatizándolos, incluso habitar otros lugares extraterrestres… Pero en el cerebro de los hombres, en sus circunvoluciones, fermentan los posos del orden social, ahora el liberalismo económico globalizado, sin más ética, sin ningún fin moral. Los viejos dioses mueren y también muere el triunfalismo de una primera tecnofilia que nos mudó a todos los ojos, alejándonos de lo que nos rodea, que pasa a ser objeto de análisis y de rapiña arbitraria. Este desapego con la responsabilidad sobre la tierra ahora trae sus consecuencias. La naturaleza no es cruel, porque eso sólo es cosa de hombres, que también son naturaleza. La tecnofobia es la vuelta de tuerca de siempre, tiene que ver con el pecado, nos sentimos culpables por el mal que estamos haciendo… No tenemos remedio, que explote la bomba.

martes, mayo 06, 2008

Verme


Mirar atrás,
de repente,
y sorprenderte a ti mismo
despejando la hiedra
para ver las galaxias

Conoces el final de esas historias

miércoles, abril 23, 2008

Irremediable


Irremediable


La educación,
el lazo umbilical a la patraña,
ase la sierra sin dientes
del lenguaje.

El bucle, el muelle,
la vida declarada,
nos desarma,
y nos consumimos en un hervir antropófago

martes, abril 22, 2008

Lizardi


Lizardi, Rimbaud etorri duk hitaz galdezkaeta

gu ere hire zain geundela

esan zioaguez

hitzela aspaldi azaldu

etxetiketa

belatzean eseri gaituk denok

erlojuak janez

baina mezularia bidali diagu Alosko torrea

eskilara luzetan

beleak uxatzen

ote hintzen ikus zezan

gero kanpaiak entzun dizkiagu

zakurrak zaunkaka

orduan sortu haiz bidetik

balantzakaeta

hirekin aurrez aurre jarri garenean

zerraldo erori haiz gure oinetaneta

gorpu gogor hintzen

udazkenaren tronoan

hertsi dizkiagu begiak

adiosik ez

eta goizaldean

muxika hezur batetan sarturik

o petit poete

pirotekniarik gabe lurperatu haugu

baratzan
Lizardi, vino Rimbaud preguntando por tí
y le dijimos
que también nosotros te esperabamos
que hacía mucho tiempo que no aparecias
por casa
y nos sentamos sobre la hierba
a comer relojes
y enviamos mensajeros
a la torre de Alós
por ver si estabás
ahuyentando cuervos
en aquellas largas escaleras
luego escuchamos la campana
los ladridos de los perros
surgías de pronto en el camino
dando tumbos
estabas por fín entre nosotros
pero sólo eras
un cadaver
sentado en el trono de un otoño ya perdido
alguién cerró tus ojos
adiós, adiós
y amanecía sobre las zanahorias, sobre la huerta
cuando te enterrábamos,
oh petit poete, sin canciones sin cohetes
colocado cuán largo eras
entre los terciopelos de un hueso de albaricoque.

Mikel Laboa

miércoles, abril 09, 2008

Irak


Piedra, papel o tijeras
y siempre trampa.
Los dañados gritan
cada vez más alto
su indignidad.
Piedra, papel o tijeras.
Némesis circunda el sol violenta
en su órbita desestabilizadora

viernes, marzo 28, 2008

Del silencio de los muertos

  • _¿Adónde me conducís?_ preguntó José a Quedma, uno de los hijos del anciano, al tiempo que, a la luz de la luna, en la falda del monte del Vergel, sus hermanos armaban las tiendas para pasar allí la noche.

Quedma lo miró

  • _Eres único_ aseguró, sacudiendo la cabeza para reclacar que ese <<único>> no era un cumplido, sino una manera de llamarlo ingenuo, insolente, raro_. ¿Que adónde te conducimos? ¿Qué te hace pensar que te conducimos a algún sitio? Nosotros no te conducimos en absoluto. Estás entre nosostros porque mi padre te ha comprado a tus crueles amos, y vienes con nosotros al lugar al que nos dirigimos. En rigor, no puede decirse que nosotros te estemos conduciendo.

  • _¿Ah, no? Bien_ respondió José_. Lo que me preguntaba era, entonces, adónde me conduce Dios, ahora que voy con vosotros.

José y sus hermanos/ Thomas Mann

viernes, marzo 14, 2008

275

Del número de personas que secuestraron y encerraron en el campo de concentración por ser sospechosos de ser terroristas o ser prototerroristas, cerca de 275 siguen en el infierno, donde son atormentados todos los días, desde hace seis años, para sonsacarles supuesta información que pueda evitar una catástrofe. Estas personas serán liberadas el día en que se acabe la guerra contra el terrorismo, es decir, el día en que acabe el paranoico gobierno del mayor terrorista del mundo y se vayan apagando las brasas de sus secuelas...
Esto no es el guión de una película de terror, es la terrorífica realidad de 275 seres humanos que en 2002 fueron secuestrados por decisión del gobierno de Estados Unidos, y encarcelados en Guantánamo sin que todavía se les haya acusado de nada, 275 seres humanos que sufren torturas a diario desde hace seis años y que como noticia, ahora les van a dejar hacer dos llamadas telefónicas al año... No existe la justicia ni la dignidad humana en ninguna de las instituciones internacionales que velan por los derechos humanos y Guantánamo, es una bomba de odio y de rencor que tarde o temprano explotará. Esos 275 seres humanos y sus familias y amigos, y la gente que les apoya, no eran terroristas hace seis años, pero el odio puede provocar que siembren el terror, ya lo está provocando.
El mundo ha perdido el norte

Teadmiro

No es literatura, he conocido a un hombre mayor, pobre, desquiciado, tristón, que se llama Teadmiro. Es uruguayo, y me comentó, porque le pregunté curioso de dónde venía su nombre, que allí ese es un nombre más o menos común aunque aquí llame la atención.

Cuando este hombre está en el médico y le llaman para que entre a consulta -… el siguiente para entrar es Teadmiro, ¿está?,…- explota una callada sonrisa en las caras del resto de pacientes, mientras Teadmiro, tristón, se sitúa al lado de la puerta para entrar por ella en cuanto se abra.

Las palabras encierran significados que están latentes y concurren de una u otra forma en situaciones particulares. El caso es que ni en Uruguay ni aquí, nadie admira a Teadmiro, aunque aquí su nombre cause risa.

jueves, febrero 28, 2008

El pan ácimo de la desafección


De periplo por las horas residuales
atorado por el inhóspito alperujo de la vida
taponando la herida de la melancolía
claudico ante la televisión
y por fin, enajenado
excreto el pan ácimo de la desafección

Excusas


Coger un resfriado, cortarse afeitándose, llorar con la cebolla, dorarte la píldora, haber picado antes, dolor de cabeza, no haber dormido, tener resaca, estar contento, acabar de despertarse, no tener sed... la niña de Rajoy

lunes, febrero 25, 2008

El Tahúr


El tahúr tenía embelesadas a las ociosas amas de casa que dejaron de jugar al parchís para atender a sus juegos de cartas. Ellas sabían que este hombre era un fullero y punto, sin embargo engañaba con tanta cautela y arte que alguna puso empeño hasta en llamarlo mago. El tahúr las cautivó unos minutos para regresar luego a su vaso de vino y ellas al parchís, cuando tristemente le comentó al camarero, que no le había preguntado nada, que antes de la depresión que le causó la baja laboral hacía trucos de magia a los compañeros mientras trabajaban, que hacía trucos de magia porque el trabajo le hastiaba y le producía ansiedad, que lo despidieron porque en vez de trabajar hacía trucos de magia y en el recurso que presentó contra el despido de la empresa, el cual ganó, un médico le diagnosticó adicción a los trucos de magia para evadirse del trabajo. El camarero escuchaba la charla mientras con el trapo sacaba brillo a la vajilla, y cuando acabó el tahúr su perorata le preguntó, “y si ya no trabajas, ¿por qué sigues haciendo trucos de magia?” y el tahúr se encogió abrazándose al vino.

jueves, febrero 14, 2008

La disyuntiva


… el hombre, cuanto más gana en libertad, en el sentido de su emergencia de la primitiva unidad indistinta con los demás y la naturaleza, y cuanto más se trasforma en individuo, tanto más se ve en la disyuntiva de unirse al mundo en la espontaneidad del amor y del trabajo creador, o bien de buscar alguna forma de seguridad que adecua a vínculos tales que destruirán su libertad y la integridad de su yo individual.

Erich Fromm. El miedo a la libertad. Paidós, 1982

lunes, febrero 11, 2008

Mejor en chino


Conocí esta semana a un tipo muy interesante, un traductor de chino que trabaja para varias empresas de la zona. El caso es que el tipo también ha traducido novelas del chino al inglés y preguntándole por la dificultad a la hora de trasladar las realidades chinas a las realidades occidentales, me contestó que lo peor no era eso, sino decidir si traducir teniendo en cuenta cuándo se escribió la novela, o sin embargo traducir evitando la influencia de la contextualización. En el primer caso se tiende a realizar una traducción pedagógica llena de notas y matices, desvirtuando quizá la pureza estética del texto. En el segundo caso puede quedar un texto cuya intención quede desvirtuada por el desapego hacia su contexto. La solución pasa por leer las novelas chinas en chino.

martes, febrero 05, 2008

¿A QUÉ CASA VOY A IR SI NO A LA TUYA?


tenemos que volver a Lorca o a Miguel Hernández para no acabar en la cárcel. ¡¿Ah, que ellos acabaron en la cárcel (y asesinados)?!... Pues lo llevamos claro

jueves, enero 31, 2008

Tradiciones


El sábado fui a matarle un chino a un gran amigo que vive en Aguaderas, donde se celebra el festival de música de raíz. Y, a diferencia de hace 20/15 años, casi no encontramos a nadie que nos ayude a echarlo a la mesa. Sólo un cuñao/vecino que se acercó un momento. Y no es porque mi amigo no tenga más hermanas, cuñaos, vecinos, amigos; es porque nuestros hábitos han cambiado ostensiblemente en las últimas décadas. La mayoría de ellos escapó a Murcia, a esos latifundios comerciales, fascinados tal vez por una montaña de rebajas, de escaparates luminosos y envoltorios brillantes.
Y eso es muy triste. La gracia de una matanza no es sólo el acto de recibir con júbilo la rica carne del generoso animal, el fruto de la naturaleza, nuestro alimento, en definitiva, esa gran ceremonia de la fertilidad y de la abundancia; una matanza es un ritual ancestral, un motivo de encuentro y reunión alrededor de una lumbre que todo lo cataliza. Es cocer la cebolla para las morcillas la tarde anterior, amontonar leña de olivo en torno a la caldera, desempolvar la mesa, la artesa, quien aún la conserve, limpiar de palos la matalahúga y el orégano, pelar los ajos…es dormir ansioso por recibir la madrugada. Luego están los primeros pedazos asados, unas cortezas, los higos de la cabeza, una buena saura con su hígado, pulmón y corazón y las patatas gordas y morenas rehogadas en abundante aceite de oliva, vino de la tierra, la algazara, habas y naranjas...e historias al abrigo acogedor del fuego, para qué más en esta vida.
Hace más de 15 años que no voy a El Corte Inglés, ni he pisado aún las Nuevas Condominas…un día de estos tengo que ir al médico.
texto de Marcos Rubio

martes, enero 29, 2008

Pepel picado


Pasaste en el turbión del carnaval,
como un detalle más de su tropel,
y me arrojaste, riéndote, al pasar,
un manotón de trozos de papel.
Nevaba. Estaba viejo mi gabán,
y yo sentí llegar al corazón,
como otra nieve cruel,
tus trozos de papel,
que fueron pedacitos de ilusión.
¡Carnaval!... Carnaval que te burlas de mí,
¿volverás a pasar otra vez con Mimí?
¡Carnaval!... Carnaval,
¿mis treinta años qué son
si no sé ni cantar ni olvidar tu canción?
También a mi buhardilla un carnaval,
te trajo la comparsa aquella vez.
Era en París. Nevaba y no había pan,
y te pintó un banquete mi pincel.
Entonces era nuevo mi gabán y loco el corazón, ciega la fe.
Helaba y en mi afán lo mismo lo empeñé,
para comprar papel en vez de pan...
tango de Cátulo Castillo

miércoles, enero 23, 2008

Un día más


Un día más, murmura lacónico el viejo cegado por el sol

jueves, enero 17, 2008

Azar


He llegado a pensar, paranoico de mí, que todo lo malo de este mundo, el hambre, las enfermedades no investigadas, la injusticia, las desigualdades, el ocio teledirigido… todo, es fruto de un contubernio de grandes empresas y gobiernos para perpetuarse en la élite. Lo hacen mediante el control económico, el control moral y el control emocional. Los instrumentos son las leyes, las modas, las guerras, el circo… Todo esto parece contradictorio con otra de mis convicciones, el reino absoluto del azar, que es inalienable, incontrolable y afecta a todo sin remedio. Es decir, si el azar gobierna la naturaleza y los seres humanos somos naturaleza, cómo podemos estar constreñidos por tal contubernio. He llegado a la conclusión de que el azar produce los contubernios y es más, que puede destruirlos. Con todo, estar al pairo del azar no es voluntario sino inevitable, y la acción no es contradictoria a esta ley universal, el reino absoluto del azar. Por eso, que te parta un rayo es inevitable por azaroso, pero que el Pp gane las elecciones sí es evitable. Así que no nos dejemos llevar por el azar, (se traduce en que el Pp perderá las elecciones sin que nosotros hagamos nada), sólo admitamos que existe.

miércoles, diciembre 05, 2007

Poema de Miguel Sánchez Robles

Estamos condenados a la resignación
parados en los límites
de un esqueleto rígido que estorba,
soportando verdades inútiles,
construyendo el sabor
de una absoluta soledad doméstica,
sufriendo en el espíritu
esa osmosis global
del tedio y la esperanza,
vulgarmente contentos,
despoblados y lúcidos
y obligados a usar
una aridez endógena
untada de minutos
Poema del libro de Miguel Sánchez Robles ¿Dónde andará la vida?, publicado sin su permiso

Bitácora anarquista de literatura, desfases, opiniones, anecdotarios, y demás adentros que se echen afuera. El Perro apoya al pueblo en cualquier acción de respuesta que por justicia ejerza. Que explote la bomba.